Bodas y músicas de otra época

La Voz

CARBALLO

ANA GARCÍA

El pulso de la Costa da Morte El cónsul de Uruguay visita a sus compatriotas en Carballo, Cee acoge su primera Mostra de Bandas y el Castillo de Vimianzo celebra su duodécima boda

06 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Debajo de las ramas de los plataneros que dan sombra -pero no plátanos- en la coqueta plaza de Cee se celebró el viernes la primera edición de la Mostra de Bandas. En el certamen participaron exclusivamente grupos gallegos, con la presencia en el cartel de las bandas de Lousame y Barbadás (Ourense), a las que se sumó el conjunto ceense, atentos a las órdenes de Fernando Fraga Traba . Interpretaron melodías populares, aunque algunas de ellas hayan dejado de ser el pop que fueron hace ya más de un siglo. El público, en su mayoría gente mayor, las conocía bien y supo apreciarlas como se debe. La importante colonia uruguaya en Bergantiños -casi quinientas personas, de las que la mitad están nacionalizadas españolas- está de enhorabuena. Si hace tan sólo unos meses comenzó a funcionar el nuevo consulado en Santiago, ahora, su responsable, Gonzalo Koncke Pizzorno , se desplaza por las comarcas que le competen, ahorrando así a sus conciudadanos el que se desplacen ellos. Ayer acudió a Carballo para facilitar los trámites consulares a sus compatriotas. Su próxima visita será dentro de 45 días, más o menos. El concejal del Bloque Ramón Gándara celebró ayer su decimotercera boda civil, la duodécima en el castillo de Vimianzo. Urge aclarar, pensando en las almas más cándidas, que este buen señor no ha contraído trece matrimonios en lo que va de siglo, sino que lo que ha hecho ha sido oficiarlos. Esto lo convierte en uno de los que más atiende al año en la Costa da Morte. No sorprende, teniendo en cuenta la belleza arquitectónica y la importancia simbólica del castillo de Vimianzo. A la gente parece atraerle el patio de armas que fuera de los Moscoso de Altamira, y le preocupa poco que no se trate de un lugar sagrado cuando lo encuentran más imponente y simbólico que muchas de las iglesias locales. El último enlace lo han protagonizado los novios Maite Lemus y Pedro Tajes , camariñáns que tuvieron que emigrar a Fuerteventura para enamorarse.