Hay alternativa

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

21 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

AQUELLOS QUE se acercan por la Costa da Morte por meras razones gastronómicas pueden caer fácilmente en el aburrimiento. Lo digo porque el star sistem acaba cansando. Los hay que piensan que comiendo lubina, sargo y lenguado todos los días será feliz. Los hay incluso que comen siempre lo mismo como definición del lujo gastronómico. Pero aquellos un poco más osados podrán inclinarse hacia otros animales acuáticos y gozar con un cabracho, un areeiro o una ruda en temporada, por poner un ejemplo. Y tal vez descubran un axioma incontestable: que en la variedad está el gusto. Y seguro que así, conociendo y comparando, es mucho más feliz descubriendo cosas nuevas. Algunos ya lo están haciendo en sus locales, y apuestan por algo más que por ese concepto en decadencia de la parrillada o mariscada para dos. Bienvenido sea todo aquello que no es fácil encontrar en la nevera de casa.