La fe no sabe de lluvias

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En directo | Fiestas de San Antonio de Agualada Cientos de personas demostraron ayer su devoción por el protector de los animales y las jóvenes casaderas, mientras que las carteristas aprovechaban las aglomeraciones para hacer su agosto

13 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?an Antonio de Agualada volvió a demostrar ayer que la fe mueve montañas. Ni los truenos, ni los continuos chaparrones impidieron que la iglesia de la parroquia coristanquesa volviese a quedarse pequeña. Tanto que, un año más, volvieron a sacarse los bancos a la plaza para que los fieles pudiesen seguir la misa solemne. Los habituales reconocían que tal vez ayer había menos gente que otros años, pero, aseguraban, no se debía al mal tiempo, sino al hecho de que la festividad caía en lunes «e moitos veciños traballan noutros concellos e non poden pedir o día libre». Para los profanos, el san Antonio de Agualada -representado en una diminuta talla de madera- es un fenómeno económico -a media mañana se habían encargado, a siete euros cada una, más de 500 misas y se habían vendido, por cinco euros por pieza, cerca de mil de los tradicionales moletes de pan-. Sin embargo, los fieles demuestran que los favores divinos no tienen precio. «Hai quen di que o san Antonio de Agualada é bo para os animais, e outros que para que as mozas encontren parella, pero hai quen incluso lle da as gracias por curar a un fillo enfermo, todo depende da fe do que pide», aseguraba uno de los organizadores. Carteristas La devoción a San Antonio quedó más que demostrada en Agualada, como también quedó patente que la fe, además de mover montañas, atrae a los carteristas. Concretamente a tres mujeres que ayer hicieron su agosto aprovechándose de la aglomeración. Un grupo de vecinos las siguió de cerca para impedir que hiciesen de las suyas, pero pese al cerco de vigilancia, una vecina perdió su cartera y 250 euros. Las tres mujeres entraron por la puerta lateral del templo justo al terminar la misa y aprovecharon los empujones de la procesión para hacer de las suyas. Es difícil de demostrar, pero quizás la próxima vez sea más fácil pillarlas. Ojalá san Antonio pueda hacer algo.?