Quince años de prórroga

CARBALLO

En directo | En las bodas de plata del colegio Bergantiños La directora del centro carballés recordó, en la bienvenida a los participantes en la fiesta, que el edificio se construyó para funcionar sólo durante una década

28 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

«Fai vintecinco anos, con moita présa, foi construido este edificio para dar cabida ao alumnado que non cabía nos outros centros». La solución, a la que aludió ayer Fina Rey, actual directora del colegio Bergantiños de Carballo, era tan provisional como las propias instalaciones. Al menos en teoría. El material que se utilizó, de dudosa calidad y fundamentalmente prefabricado, estaba diseñado para durar diez años, «e xa levamos vintecinco». Las consecuencias, aunque la directora no lo dijo, saltan a la vista en la fachada del edificio, que presenta numerosos desperfectos y para la que la comunidad educativa lleva años reclamando una reforma que no acaba de llegar. Pero, a pesar de la precariedad del continente y de la escasez casi absoluta de contenido durante los primeros meses de funcionamiento del colegio, el Bergantiños logró dar cabida en la década de los ochenta a unos novecientos alumnos y, con el paso del tiempo, ha conseguido poner en práctica una oferta pedagógica de referencia. El secreto, apuntó Fina Rey, está «na unión que houbo sempre entre a familia e a escola». Ayer volvieron a unirse para celebrar una fiesta de aniversario en la que también participaron antiguos alumnos y profesores, compañeros de otros centros y autoridades. El alcalde, Evencio Ferrero; la concejala de Ensino, Belén Lendoiro, y la inspectora Elena Menéndez, ex delegada provincial de Educación, estuvieron en el colegio Bergantiños para compartir una tarde repleta de actividades. En el patio se instaló un escenario por el que fueron desfilando antiguos alumnos, padres y autoridades, pero también artistas de dentro y de fuera que ofrecieron diversas actuaciones. Y, como colofón, la Banda Municipal de Música ofreció un concierto. Dentro del edificio se mostró el resultado del trabajo realizado para preparar el aniversario: una placa conmemorativa, paneles con fotografías de momentos vividos a lo largo de los últimos veinticinco años y del propio centro cuando todavía no había construcciones a su alrededor, una proyección sobre la historia del colegio e incluso una maqueta a escala 1:25 realizada en papel y cartón por miembros de la asociación de padres.