Cronología | De 1987 al 2006
20 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?a historia reciente de Dombate ya ha cumplido la mayoría de edad. Comenzó en 1987 cuando el arqueólogo José María Bello Diéguez comenzó la excavación del megalito que había merecido un poema de Eduardo Pondal. A partir de 1989, la tercera campaña, el monumento quedó excavado y cubierto por una lona para protegerlo de forma provisional. Hoy sigue en las mismas condiciones. La redacción del plan director, en el que participaron el arqueólogo, el restaurador de las pinturas, Fernando Carrera, y el jefe de arquitectura de la Diputación, Fernando Cebrián, costó seis años y fue presentado a Patrimonio a principios del 2000, que lo aprobó unos meses después. Ampliación Poco después se amplió el recinto del monumento y se construyó el actual cierre, que tampoco es el definitivo, ya que los terrenos para el yacimiento se han ampliado notablemente. Además se arregló la carretera de acceso, que también desaparecerá. Asimismo se contrataron trabajos de estudio de la situación en que estaba el dolmen y otros de limpieza de la anta cabanesa. A continuación vino el plan especial urbanístico, que tardó otros tres años y que se aprobó en noviembre del 2003. Fue encomendado al arquitecto Juan José González Cebrián. A partir de ahí, la Diputación tenía vía libre para ejecutar el proyecto. Antes de ello hubo muchas dificultades, se montó una comisión de seguimiento del proyecto de Dombate, pero dos de los miembros, los que no eran funcionarios de la Diputación, decidieron dimitir. Sin embargo, la ordenación urbanística de la zona no fue suficiente y el nuevo gobierno de la Diputación optó por convocar un concurso de ideas. En el jurado estaban especialistas de todos los ámbitos y eligieron el proyecto presentado por Playmedia, una empresa catalana especializada en museología y en la recuperación de monumentos. El año pasado ya se contrataron trece proyectos y hay dos que ya están aprobados. Ambos cuestan un millón de euros y consisten básicamente en la adecuación del futuro recinto, además de la ordenación del entorno más inmediato. Ahora hay que adecuar el plan especial de ordenación, aunque no se espera esta vez que el proceso sea largo.