Animales

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

04 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

COMO YA habrán comprobado los atentos lectores, sobre todo si además de leer atentamente conducen mucho -y atentos- por las principales carreteras de la comarca, la Xunta nos ha colocado decenas de nuevas señales viales. Bien, hasta ahí bien. Resulta que un subgrupo de estos nuevos postes lo constituyen las de advertencia de animales sueltos, con la ilustración del hispánico cervatillo o ciervo en posición de salto o elevación, circunstancia de la que este diario ya se hizo eco hace algunas semanas, cuando empezó la fiebre ecológica , y en la convicción de que serían dos o tres. O cuatro. Pues no. Al margen de la simpática coincidencia de que algunas las han plantado casi en los cascos urbanos, donde los ciervos no es que corran mucho precisamente, el caso es que están por todas partes. Es decir, hay animales sueltos, no domésticos, en los dos lados de la carretera. Dense una laga vuelta por la AC 552 y lo comprobarán. De hecho, yo mismo traté de comprobarlo ayer en Nantón, donde ahora ya se puede ir a 80. Iba más rápido, sí, pero muy pendiente -y atento- para ver algún ciervo saliendo por alguna pista, con lo que el peligro aumenta extraordinariamente por no prestar atención. Mea culpa. En los demás casos, surge la pregunta: ¿Se ha detectado un aumento exponencial del ganado salvaje en las vías urbanas e interurbanas de la zona? ¿Proceden los animales de otros lugares, de los que se han arrancado las señales para traerlas hasta aquí? ¿Se han colocado al final de zonas urbanas, con extensión a cinco kilómetros, y no en tramos concretos en los que sí se aparecen de vez en cuando zorros, lobos o caballos? Prevenir está bien, pero las dudas también no asaltan, como los animales.