Crónica | Nueva señalización
28 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Al parecer, hay ciervos en la Costa da Morte. O tal vez sean gamos, o corzos, o incluso lobos con cornamenta. La Xunta ha colocado diversas señales (son las reglamentarias de peligro: animales sueltos, pero el choteo entre la vecindad ya ha comenzado) por la AC-552, labor desde luego necesaria, aplaudible y casi siempre escasa, aunque con el matiz, en esta ocasión, de que los postes se sitúan en los cascos urbanos o al lado. Es el caso, por ejemplo, de la que se reproduce en la fotografía. Situada en Corcubión, aún quedan un par de buenas curvas para salir del caso de la villa, y al parecer nadie ha comprobado -por ahora- la existencia de los animales salvajes por los montes aledaños, aunque sí es cierto que, entre agosto y septiembre, el jabalí suele esmerarse con las cosechas de maíz. También han colocado indicadores similares en la recta de la Anchoa, en Fisterra, y en la salida de Carballo, por A Revolta, donde la casuística debe ser similar. Tal vez no sería una opción equivocada aprovechar esta dinámica para advertir de la presencia de caballos sueltos en Vilaseco o Castrelo, por ejemplo, aunque sea zona forestal y no urbana, y teniendo en cuenta los accidentes y sustos que se han producido en esa zona, o en esas rectas en las que aparecen atropellados zorros y jabalíes con cierta frecuencia, donde la única iluminación existente es la de la luna llena cuando le toca en el calendario. No estaría mal por esas zonas, y por otras, pero de momento empiezan por los cascos urbanos y proximidades. ¿Será por alguna lectura extraordinaria?