Joan Busquets quiere convertir el muelle del Centenario en una isla

Ramón Castro A CORUÑA

CARBALLO

La superficie sería recalificada y estaría unida al resto de la ciudad mediante varios túneles El arquitecto plantea urbanizar esta dársena y mantener para usos portuarios la de San Diego

23 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

«A Coruña é un pequeno Río». Lo dijo Bebeto hace diez años. Ahora, Joan Busquets propone crear en los muelles un pequeño Miami. El arquitecto, al que el Ayuntamiento encargó el diseño de la nueva fachada portuaria, ha sugerido una idea que puede revolucionar el urbanismo en el centro de la ciudad. Busquets quiere efectuar un sensible cambio en el planteamiento manejado hasta ahora para financiar el puerto exterior. Plantea un canje entre los muelles del Centenario y San Diego. Este conservaría la actividad portuaria y, a cambio, el Centenario, una superficie como catorce campos de fútbol en el medio de la bahía, se recalificaría para usos urbanos, convertido en una isla. El alcalde, Francisco Vázquez, vio la propuesta y la ha acogido con sumo interés. Ciertamente, no parece una opción descabellada. El muelle del Centenario, que es un desconocido para la mayoría de los ciudadanos, constituye quizá el núcleo duro del puerto, pero su ubicación es privilegiada desde el punto de vista urbano. En línea recta, mediante túneles, se encuentra a sólo 380 metros del castillo de San Antón y a 260 del muelle de Batería, que en el futuro acogerá hoteles, centros institucionales y áreas de ocio. Por el otro extremo, apenas 350 metros lo separan de las futuras viviendas previstas en la terminal petrolera. ¿Y qué pretende construir Busquets en la isla del Centenario? La idea es aún embrionaria, aunque las posibilidades son múltiples. Necesariamente, tendría que haber pisos, quizá menos de los planteados hasta ahora para San Diego pero de mayor precio. Junto a urbanizaciones de excelencia, el diseño del catalán también recogería instalaciones para el disfrute de todos los coruñeses. Complejos deportivos, restaurantes con miradores, ascensores submarinos, oficinas tecnificadas, un museo del puerto, piscinas, jardines, áreas de recreo infantil, tiendas, una bolera... Son algunas hipótesis. Soluciones técnicas El arquitecto deberá madurar el modelo en los próximos meses y encontrar soluciones técnicas. Sería preciso también cuantificar el coste de la operación. Sobre las actuaciones contempladas en el convenio del puerto exterior, se presenta un gasto añadido: los túneles que unirían la isla con el resto de la ciudad. Serían estucturas caras, pero posiblemente asumibles si se acierta a combinar las inversiones públicas y privadas.