ARA SOLIS | O |
07 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.LA MALA negociación en materia agraria cuando España se incorporó a Europa trae estas consecuencias. El Gobierno ha intentado poner coto al comercio ilimitado de la cuota láctea y lo que ha conseguido es una inusual fiebre de ventas y compras de derechos de producción. Nuestros ganaderos no confían en la Administración. Algunos se empeñan de por vida. Es fruto de la desesperación.