Reportaje | Reinserción laboral en Sada Tenía sólo 20 años cuando un accidente de tráfico cambió su vida y le dejó el cuerpo con un 78% de minusvalía. Hoy intenta superarlo con su trabajo en la biblioteca
03 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?arecía un día normal. Volvía a Sada para comer cuando, al llegar a la curva de O Carballo, algo lo hizo invadir el carril contrario y colisionar contra un camión. Acababa de cumplir 20 años y había empezado sus prácticas de automoción en la Seat. Y ya nada fue igual. «Me gustaría acordarme de lo que pasó para saber qué hice mal, por qué me fui al otro carril y choqué contra el camión. Hacía diez minutos que acababa de hablar con un amigo y no me acuerdo de nada, ni de los bomberos que abrieron el coche, ni de la ambulancia», explica Alfonso Yáñez. Un mes en coma, dos sin saber muy bien dónde estaba, siete en el hospital, diez en la clínica de daños cerebrales de Mondragón y un 78% de minusvalía, son algunas de las cifras que sí recuerda este joven de Bilbao que lleva cinco años viviendo en Sada. Según le explicaron los médicos, «las neuronas que hacían todas las funciones se habían muerto, y las que no hacían nada tenían que aprender a hacerlo. No sé si esto es verdad o me lo dijeron para que me lo creyera». Esta disfunción le ha impedido poder volver a andar con soltura y tener que utilizar un bastón para poder desplazarse. «Hay días en los que ando mejor que otros, pero, de pronto, me olvido de cómo se anda y el pie derecho no me responde», relata el joven, mientras que su madre asiente y apunta: «Tiene mucho miedo a caerse». La rehabilitación le ha ayudado mucho, «pero todo va muy lento». A las dificultades para poder andar se une el resultado de una mala operación de su brazo izquierdo, donde «en lugar de unirme los dos huesos rotos, quedó uno sobre el otro. Tengo el brazo izquierdo más corto que el derecho, y la mano no me quedó muy bien, lo que me impide mover bien los dedos, y yo soy zurdo». Su memoria también quedó algo dañada, «y lo que hago hoy se me olvida mañana». Sin embargo, su nueva ocupación en la biblioteca Suárez Picallo -en la que informatiza todas las noticias que salen en prensa sobre Sada- ha conseguido agilizar su mente y mejorar sus conocimientos.