El pulso de la Costa da Morte La Unión Democrática de Pensionistas de Sofán reúne a varios centenares de socios en su comida anual. A la cita acudió la Directora Xeral do Maior, Elisa Madarro
01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?ay que ver qué poder de convocatoria tiene la Unión Democrática de Pensionistas de Sofán. La entidad que preside Benjamín Rodríguez Castro celebró el pasado domingo la comida anual de socios en el restaurante Casa Rey. Aunque cómodos, casi no cabía un alfiler, por lo que el próximo año habrá que plantearse hacer dos turnos para comer si el número de comensales aumenta. Entre los invitados se pudo ver al alcalde de la localidad, Evencio Ferrero, acompañado por el edil de Servizos, Luis Lamas Álvarez, que para algo es de la parroquia. En la mesa también estaban el cura de la localidad, Diego Ríos Noya, y Elisa Madarro González, Directora Xeral do Maior de la Xunta de Galicia. La cita resultó de lo más fraternal. Algunos vecinos sólo se encuentran en ocasiones como éstas en las que reunir a personas de una parroquia tan grande se convierte en toda una fiesta. ?os alumnos de cuarto curso de ESO del instituto carballés Parga Pondal asistieron ayer a un nuevo taller sobre la violencia en el hogar que se está desarrollando en varios centros de la provincia bajo la organización de la Diputación. Victoria Rey, la coordinadora de la campaña, fue la encargada de impartir la sesión de ayer. Los jóvenes participaron en actividades relacionadas con la problemática que se analiza en estos talleres trasladando a su ambiente las situaciones previas a un caso de violencia. Profundizan en el rol del hombre y la mujer en una relación afectiva, la convivencia y la autoestima. Para ello estudian situaciones en las que existen diferencias sexistas y en las que no se contribuye a la igualdad de sexo y se plantean un buen número de estereotipos sobre la relación entre el hombre y la mujer que fomentan la discriminación. Los alumnos del centro que dirige Carlos Fernández, se mostraron muy participativos en los talleres. Algún profesor llegó a comentar que los chavales se lo pasaron mejor que en una clase de matemáticas o literatura, aunque también valoró de forma positiva que se aborden estas cuestiones en la formación de los estudiantes.