Perder fuelle

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

23 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

CUIÑA, QUE sufrió en sus carnes la tragedia del Prestige al igual que la Costa da Morte, tenía preparado un plan de choque con tintes de ser algo más definitivo. Para darle la vuelta a la tortilla el entonces delfín esbozó dos vías de alta capacidad (la palabra autovía parece vetada en la Xunta) para unir la Costa da Morte con A Coruña y Santiago. Desde luego no es lo único que hace falta aquí, pero supondría de facto que la zona dejase de ser la última reserva viaria de Galicia. Ahora ya se sabe que eso pasó a la historia. Con los años las intenciones pierden fuelle y la única vía que quedó, la de A Coruña, tiene las trazas de acabar convertida en un buen bacheado, un par de señales y muretes de hormigón. Ya se empieza a escuchar eso de «el Prestige no fue para tanto», así que parece que ese tren se perdió como el de verdad. A ver si la próxima tragedia es mayor y sale un plan con más estrella.