BERRO SECO | O |

12 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA INTEGRACIÓN de la población marginal, además de ser una necesidad, es posible. Hay que proponérselo. Rinkeby es un ejemplo, un modelo de partida. Las salidas pueden ser parecidas u otras que no sean el status quo actual, que no beneficia a nadie y perjudica a los propios afectados y a los demás ciudadanos, o sea, a todos. El futuro requiere planes serios.