Por la vertebración de una comarca

JOSÉ FERNANDO CARRILLO UGARTE

CARBALLO

TERRA E XENTE | O |

31 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

LA VOLUNTAD de superar los localismos ha sido una constante en la actuación de los diferentes gobiernos municipales de Fisterra a lo largo del siglo XX, así como de las distintas entidades vecinales que han propugnado la vertebración comarcal con obras y servicios que beneficiarán al conjunto de los municipios de la ahora, oficialmente, denominada comarca de Fisterra. Buen ejemplo de ello lo tenemos en el acuerdo tomado por la corporación municipal de Fisterra, en su sesión del 29 de abril de 1913, bajo la presidencia del alcalde Juan Bautista Trillo Olveira, por el cual se solidariza con el vecino Ayuntamiento de Corcubión en la demanda al ministro de Fomento de la inmediata subasta del puente sobre el río Ézaro (entre Ézaro y O Pindo) y de los pasos pendientes de ejecutarse en la carretera de Muros a Corcubión, «por la gran utilidad para los intereses generales de la comarca», y dirigirse a los ayuntamientos de Cee, Dumbría, Carnota y Muros para que se dignaran a tomar un acuerdo similar y designaran a los representantes para integrar una comisión que se desplazase a Madrid para gestionar dicha mejora. La que vio la luz, como es costumbre, para desgracia para esta comarca, muchos años después. Como representantes del Ayuntamiento de Fisterra fueron designados para integrar la comisión que se debía desplazar a Madrid el cura párroco de Fisterra, Domingo Miñones Barros, y su hermano, el prestigioso banquero de Corcubión Manuel Miñones Barros. Años más tarde, esta solidaridad comarcal del Ayuntamiento de Fisterra también le llevará a tomar el acuerdo en demanda de la construcción del llamado Tren de la Prosperidad o de las Tres Ces (Coruña-Carballo-Corcubión), el 25 de mayo de 1925, siendo alcalde Ramón Armesto García. Aún lo estamos esperando 80 años después. Más recientemente, en los últimos años de la década de los ochenta del pasado siglo, la asociación de vecinos de Fisterra Costa da Morte y la de Donas do Fogar tomaron la iniciativa para la formación de la que sería la Plataforma Pro-Hospital Comarcal, integrada por la inmensa mayoría de entidades de la Costa da Morte, la que, con una actuación ejemplar, trabajó ante los estamentos políticos gallegos de todo signo para conseguir, años más tarde, lo que hoy es una realidad: el hospital Virxe da Xunqueira de Cee. Pero aún recuerdo lo que a esta Plataforma espetó el entonces concelleiro de Sanidade del gobierno tripartito cuando se le planteó la necesidad del hospital en esta comarca por la distancia a la que nos encontrábamos de los hospitales de referencia: «La Administración no tiene la culpa de que viváis tan lejos». Todo un ejemplo de político solidario y atento a las necesidades de los administrados¿ Agua Finalmente, el pleno del Ayuntamiento de Fisterra aprobaba en 1992 el convenio con la Diputación de A Coruña para la contratación y ejecución del proyecto comarcal de abastecimiento de agua desde el embalse de Santa Uxía de Ézaro y que beneficiaría a los municipios de Dumbría, Cee, Corcubión y Fisterra, gracias al apoyo decidido a esta obra dado por el entonces presidente del ente provincial, Salvador Fernández Moreda. Este acuerdo venía a superar alguna propuesta autárquica y absurda, de políticos fisterráns, que pretendían traer al agua desde el Ézaro con tuberías submarinas o desde el río Castro para solucionar en exclusiva el problema de Fisterra, enarbolando la bandera de un localismo absurdo y, a Dios gracias, superado. Esperemos que la Mancomunidad Comarca de Fisterra, creada en 1994, salga de su letargo y empiece a funcionar con pie firme para conseguir mejoras cotas de bienestar, la vertebración de la comarca, el ejercicio de la solidaridad entre todos los municipios que la integran y la superación de los localismos que la atenazan.