Aprender de la experiencia

La Voz

CARBALLO

JOSE MANUEL CASAL

El pulso de la Costa da Morte Pensionistas de Coristanco reciben los diplomas del curso de manualidades. Alumnos del colegio Artai conocen la olería de Buño y los del CEIP Milladoiro visitan La Voz

18 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?yer recibieron su diploma las 25 personas que participaron en el curso de manualidades para la tercera edad Arte nas túas mans que organizó el departamento de Servicios Sociais del Concello de Coristanco en colaboración con la Xunta de Galicia. El acto de entrega tuvo lugar en el edificio de servicios múltiples de Coristanco con la presencia del alcalde, Antonio Pensado Plágaro y la Directora Xeral do Maior, Elisa Madarro . ?n grupo de 50 escolares del centro Artai de Carballo cambiaron ayer las aulas por el taller de un oleiro de Buño. Los jóvenes dedicaron la mañana a conocer la historia de la tradición oleira de la localidad malpicana visitando el museo O Alfar, que está situado en el Centro Comarcal de Bergantiños. Uno de los momentos más interesantes de la excursión llegó cuando los chavales comprobaron cómo se elaboran las piezas de barro. Claro que ante sus ojos tenían a un veterano artista como Aparicio Añón Caamaño, que con su trabajo en el torno consiguió acaparar las curiosas miradas de los jóvenes carballeses. ?ás de visitas escolares. En esta ocasión 45 alumnos del colegio Milladoiro de Malpica conocieron de cerca cómo se elabora un periódico como La Voz recorriendo las instalaciones que el diario posee en Sabón. El grupo, que estuvo acompañado por las profesoras Belén Fernández y Olga Rodríguez, también conoció el museo que la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre dedica a la prensa. El centro deportivo Vital Fitness de Carballo fue el escenario de un maratón de sprint bike, una modalidad deportiva que se practica sobre una moderna bicicleta estática que causa furor en los gimnasios del país. Los monitores Fran Pose, Manuel Canedo, Jesús Felípez y Sonia Martínez, se encargaron de animar a los cuarenta ciclistas que en la mañana del sábado aguantaron cuatro horas seguidas sobre la montura desafiando escaladas, metas volantes, llanuras y etapas contrarreloj imaginarias. El responsable del gimnasio, Pablo Gerpe, dijo que repetirán la experiencia. La idea no está mal, especialmente para espantar los kilos de más que hemos sumado durante las Navidades o preparar el cuerpo para la dieta de cocidos y filloas del antroido.