Reportaje | Modas ganaderas La caudotomía es una técnica cada vez más utilizada en la zona con la finalidad de mejorar la limpieza de la ubre de las vacas y, en consecuencia, evitar enfermedades
04 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Que la ganadería lechera de nuestra zona ha experimentado un vuelco impresionante en los últimos años es algo que a estas alturas ya no se le escapa a nadie. La calidad genética de los animales ha crecido sustancialmente y las técnicas empleadas en su manejo son cada día más complejas. Casi todo vale si con ello se consigue hacer del animal lo más rentable posible. Ello ha llevado a que la mayoría de las granjas punteras de la comarca ya ni siquiera echen sus vacas a pastar. Para ello elaboran mecánicamente una única ración alimenticia con todos los nutrientes que necesite el animal en función de su producción, obligándolo pues a permanecer en el establo durante los meses en que este se encuentre en fase de lactación. Aunque este hecho no es nada en comparación con la última moda que ha llegado ya a muchas explotaciones y que no es otra que la de cortarle el rabo a todos los animales. Si bien es cierto que hasta el momento las vacas sin cola son las menos, es probable que, al igual que sucedió con los cuernos, en un principio el descornar era una práctica minoritaria y en la actualidad es casi imposible encontrar ganado frisón con su cornamenta, esta operación va a extenderse rápidamente. Al parecer, con la caudotomía, que así se llama técnicamente a esta operación, se persigue una mayor limpieza de la ubre del animal y, por extensión, una disminución del riesgo de aparición de enfermedades en los pezones. Esta amputación de la cola también se está extendiendo a los terneros, principalmente a aquellos que se crían en cebaderos industriales y que normalmente comparten poco espacio. En este caso, los ganaderos evitan las posibles infecciones que se pudieran producir al pisar unos animales las puntas de las colas de los demás. La técnica usada por los ganaderos para amputar este miembro es realmente sencilla y supuestamente indolora para el animal. Consiste en introducir la cola en un pequeño aro de goma que se abre mediante una tenaza y que posteriormente la aprieta lo suficiente como para impedir el paso de la sangre. Es precisamente la ausencia de este riego sanguíneo el que hace que, en aproximadamente un par de semanas, el rabo se desprenda. Los titulares de explotaciones que han llevado a cabo esta práctica con sus animales coinciden en que las mejoras sanitarias que se consiguen con la caudotomía son grandes y que la salud de las vacas mejora sustancialmente. En cuanto a los insectos, en teoría los grandes beneficiados por esta operación, ya no son problema para estos apacibles rumiantes. Mediante el uso de productos químicos, alguno de ellos incluso se aplica sobre la piel de las vacas, se consigue mantenerlos alejados de los establos. Pero no crean que el de los rabos es un asunto baladí. Dentro del prototipo racial aprobado por la Confederación Nacional de Frisona Española aparece textualmente: «La vaca frisona debe tener una cola nacida en línea de prolongación del sacro, acodada a nivel de los isquiones, larga, fina y terminada en un borlón de pelo blanco». Este hecho supone que algunos ganaderos, principalmente en países como Canadá o EE.UU, que han optado por esta práctica y que acuden con sus animales a concursos morfológicos, tengan que suplir esta falta nada menos que unas prótesis que simulan el rabo original. No es de extrañar, pues, que apareciesen las vacas locas . Después de todas las que les hacen, no me digan que no es de lo más normal que a los pobres animales les diese por enloquecer.