Historias pasadas

JOSÉ RAMÓN INSUA TRAVA

CARBALLO

CRÓNICAS DE FISTERRA | O |

14 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

ME PARECE muy fuerte que se escriba, como se hacía ayer en la sección Pasaba por aquí : «Como si la gente no tuviera nada mejor que hacer que desprestigiar a Fisterra». Tal afirmación sólo demuestra un total desconocimiento histórico del comportamiento de algunos ceenses y corcubioneses con Fisterra y con sus hijos. No hace muchos años que, para algunos de estos nativos, los fisterráns éramos unos auténticos bárbaros borrachos. Cualquiera que pasara por Corcubión en dirección a la villa del Cristo solía recibir consejos respecto al comportamiento y manera de ser de los fisterráns. Lea La Biblia en España, de G. Borrow. El valor intrínseco general de Fisterra no es desconocido desde hace mucho tiempo por los ceenses, y en particular por los nativos de Corcubión, que, a costa de la citada villa, llegaron a alcanzar unos niveles económicos per cápita que no le pertenecían. Se puede demostrar fácilmente que la villa de san Marcos tiene mucho que ver con el atraso económico-cultural de Fisterra. Le aseguro al autor del artículo que los corcubioneses pueden informarle perfectamente del proyecto de E. Giamnini para contruir dos muelles en Fisterra en el siglo XVIII y también de los dos intentos de apoderarse del municipio fisterrán o parte de él. Que le hablen del servicio de carbón a los barcos a vapor y también de los ahogados en las Lobeiras y en el Carrumeiro A veces se confunde las víctimas con los verdugos. En cualquier caso, son historias pasadas que conocemos pocos y no procede reactivarlas, como pasó con la leyenda negra de la Costa da Morte. Dejemos que los espíritus descansen en paz. Lo pasado es anécdota, la historia empieza hoy.