BERRO SECO | O |

12 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

DOS AÑOS de aquel amanecer de miedo. El temor a quedar sin mar invadía las primeras horas de la luz del día. El Prestige a las puertas del santuario de la Barca y la Costa da Morte indefensa. El mar se fue cubriendo de chapapote como si estuviésemos sufriendo una de las siete plagas bíblicas. Estamos igual que entonces. Los políticos de aquí y de allá siguen sólo preocupados del sillón. Menos mal que la dignidad la limpiaron los voluntarios.