A BRÚXULA | O |
10 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.NO LO creía la primera vez que presencié la romería que se monta en Trasufre para aliviar las dolencias de la piel. La Santiña milagreira sana verrugas con mayor éxito que las pomadas de Isdín y el nitrógeno líquido, pero dicen los expertos en recorrer lugares milagrosos que también es óptima para la soriasis y cualquier otro problema dérmico. Los pañuelos secando son la prueba del éxito de Santa Epidermis, pero también de que en la Costa da Morte debe haber una extraña tendencia al sarpullido. Un amigo me informó de que no es la única especializada en males cutáneos. Parece que San Adrián también tiene mano para el tema, y que Santa Margarita de Monte Maior trabaja también profesionalmente esta sanación milagrosa. Tal vez los cambios en el Sergas para que los pacientes puedan elegir médico tengan su inspiración en tan desmesurada oferta local. Tanto profesional por metro cuadrado hace suponer un superlativo grado de incidencia de los males de la piel en la comarca, y uno reflexiona sobre si los santos doctores se instalarían antes o después de conocer que en la zona no abundan las redes de saneamiento. Con la ría de Corcubión cerrada casi siempre por contaminación seguro que aumentan de clientela.