PASABA POR AQUÍ
16 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.HACE SÓLO unas semanas terminaban las obras de reparación de la piscina cubierta de la zona escolar de Carballo, pero los trabajos no han debido ser todo lo concienzudos que debieran porque buena parte de los defectos que tenían las instalaciones, quizá por su antigüedad, se mantienen. Cualquiera que vaya por los vestuarios se da cuenta de que la mayoría de las duchas apozan el agua, que el pavimento es como una pista de patinaje, que el espacio está muy mal repartido y diseñado y que los váteres se estropean con periodicidad semanal. A los ojos de un profano la reforma parece haber consistido en un pintado de los pasillos y en reducir la profundidad de la piscina. Y todo ello por el módico precio de más de 50 euros mensuales que es lo que paga una familia con abono y dos futuros nadadores de la escuela del Club Fogar. Un chollo.