En directo | Sorteo de los alumnos de la Escola Oficial de Idiomas El azar hizo que el número de la solicitud de la edil de Asuntos Sociais fuera el primero que salió de la bolsa en la que había 252 papeletas
30 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?a expectación por el sorteo de las 90 plazas de la Escola Oficial de Idiomas en Carballo fue tan escasa que el sorteo tuvo que retrasarse unos minutos a la espera de que hubiera algo de público para dar más luz y taquígrafos al sistema. Una vez reunida una decena de aspirantes, padres de candidatos y periodistas dio comienzo la extracción de los 252 números introducidos en una bolsa opaca de tela. Cada uno de ellos coincidía con una solicitud, y el azar hizo que el primero que salió, de manos de la pariente de un aspirante a plaza, fue el 67, el mismo que constaba en la petición de Milagros Lantes Seara, concejala de Asuntos Sociais. La sorpresa fue mayúscula, sobre todo porque la edil había pedido el día anterior que sacaran su número porque no quería quitar el puesto a otra persona. En este caso «se non queres caldo, toma dúas tazas». El sistema elegido por los miembros del departamento de Cultura del Concello de Carballo se demostró muy democrático, pero sumamente tedioso porque sacaron todos los números, creando una lista de espera de 162 personas. La idea ayer era llamar a los 90 elegidos en primera instancia para que se matricularan entre hoy y mañana. Se sabe que algunos no lo harán por lo que hasta el número 100 tienen bastantes posibilidades de entrar, aunque la elección de horarios depende del orden de inscripción. Al margen del caso de la concejala hubo pocas anécdotas. Uno de los aspirantes que asistió salió en el puesto 110, otro, que representaba a su hijo, logró plaza para éste, y la empresaria Ana Vázquez también consiguió su puesto, pero las que tuvieron más suerte fueron dos hermanas Cures Vázquez. Si la primera fue Milagros Lantes, la última de los noventa es Soraya Ribeira Vidal. No es una casualidad que ambas sean mujeres porque el porcentaje de féminas que aspiran a dominar la lengua de Shakespeare es mucho mayor que el de varones y ello no se debe, desde luego, a que ellos sepan «speak english» mejor que ellas. Al final se verá a quienes le cunden las enseñanzas, aunque tengan que irse al aeropuerto Oporto para practicar por un precio más o menos módico.