El intenso programa musical complementa una celebración cargada de religiosidad
09 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Muxía reaparece cada septiembre entre las frías aguas de la Costa da Morte para convertirse en el gran centro de la devoción mariana, al que acuden en pereginación miles de fieles procedentes de todos los rincones de Galicia y de más allá de sus fronteras. La Virxe da Barca es la destinataria de las plegarias de una cifra incalculable de fieles, y en su honor se celebran estos días numerosos oficios religiosos. Pero los platos fuertes se reservan para el fin de semana. Mañana habrá misas rezadas por la mañana y por la tarde, y a la una será la solemne. Y el domingo se repetirá una manifestación religiosa sin igual en la eucaristía de las 12.30, cantada por la coral de la localidad, y a la que seguirá la tradicional procesión desde el santuario de la Barca hasta el pueblo. Muxía recibe estos días una auténtica avalancha de peregrinos en busca de ayuda espiritual, pero también de muchos otros que van a la procura de diversión. Cientos de tiendas de campaña se instalarán en un improvisado recinto a la entrada de la villa, las plazas hoteleras se llenarán y los establecimientos de hostelería harán su agosto en septiembre. Todos quieren participar en la Romaría da Barca, que ayer ya ofreció un anticipo de lo que será un intenso programa musical, prácticamente ininterrumpido desde hoy hasta el lunes. Charangas, gaiteiros y bandas animarán las calles durante todo el día, y por la noche sonarán las canciones del verano en las cuatro verbenas programadas por la comisión. Este año, las obras del puerto han obligado a realizar algunos cambios en los escenarios, de modo que los bailes del sábado, que se prolongan hasta la mañana del domingo, se realizarán en dos espacios diferenciados: la explanada del muelle y la plaza de Cabo da Vila. Otro rincón reservado para la fiesta es el salón de actos de la lonja nueva, en la que cofradía y artesanos de la Costa da Morte ofrecen a partir de esta tarde una exposición con piezas de cuero, marionetas, plata, cerámica, lino y cartón-piedra. El olor de la pólvora y el colorido de los fuegos artificiales también estarán presentes en la gran romería de la comarca.