Los pósitos están de acuerdo en realizar dos meses de vedas o paradas biológicas para la especie Los afectados celebrarán una reunión sectorial para hacer un nuevo plan
16 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?l plan del pulpo sigue siendo un problema para las cofradías de la Costa da Morte años después de que la Xunta aprobase su entrada en vigor. La falta de vedas o paros biológicos y las limitadas cuotas de capturas, así como la obligación de retirar cada fin de semana las nasas del mar, son los tres puntos contra los que los pósitos luchan desde hace años sin llegar a un acuerdo y sin conseguir que Pesca apruebe ninguna de las propuestas presentadas desde las asociaciones pesqueras de la comarca. En la última reunión de la Federación de Cofradías, el plan del cefalópodo volvió a ser uno de los más discutidos. Después de horas de tensas conversaciones, la entidad decidió convocar una reunión sectorial específica para abordar la elaboración de un nuevo plan. No hubo acuerdo, pero sí ideas comunes (salvo en los casos de Lira y Muro, que se oponen a que se retiren los límites de capturas), como las de solicitar dos meses de parada en junio y julio (cuando el pulpo presenta una calidad inferior y raras veces llega al peso mínimo) y la de pedir que se eliminen los topes. Actualmente, las embarcaciones sólo pueden traer a tierra un máximo de 160 kilos de cefalópodo por día, 40 kilos por tripulante hasta ese límite. Desde el sector, ese tope es injusto, ya que castiga a las embarcaciones de más de cuatro tripulantes, y no considera los muchos días en los que, a causa del mal tiempo las naves deben permanecer amarradas a puerto sin perspectivas de compensaciones. «Aquí en inverno podes pasar 15 días sen ir ao mar polo mal tempo -explica Evaristo Lareo, presidente de la Federación de Cofradías- sen que despois dese tempo poidas coller máis do que fixa a lei para compensar as perdas». El interés de Lareo es tratar de llegar, de una vez por todas, a un consenso a nivel gallego para hacer que la Xunta cambie sus normas. En principio, explica, la mayor parte del sector estría de acuerdo, no sólo en la Costa da Morte, sino también en el resto de la provincia y en pósitos de las Rías Baixas tan importantes como Portosín o Pontevedra. En la Costa da Morte, el sector del pulpo tiene una importancia trascendental dentro de la pesca, ya que, según cálculos de la Federación de Cofradías, entre el 70 y el 80% de las embarcaciones se dedican la mayor parte del año a practicar este arte. Son más de doscientas las naves que hacen del popular cefalópodo el medio de vida de sus tripulaciones, aunque buena parte de las mismas tienen licencia para usa otras artes (miños, rascos, trasmallos o palangre de fondo entre otras) cuando el pulpo escasea. Precios muy estables El precio del cefalópodo es uno de los más estables entre los que se alcanzan en las lonjas. La especie suele variar entre los seis y los nueve euros por kilo, haciendo de su captura un valor seguro, ya que en los últimos meses muy raras veces bajó por debajo de esas cantidades. Aunque durante los meses de junio y julio la calidad y el tamaño bajan, la población comienza a recuperarse desde mediados de agosto. Para patrones mayores como el Corcubión, José Rodríguez, quitar los topes no pondría en peligro a la población, ya que hay muchísima cría que, en su opinión, si no se retira del mar acaba muriendo en él. Uno de los problemas existentes en el sector es que en muchas ocasiones no se respeta el tamaño mínimo.