Una empresa contratada por el Concello de Carballo empezó a retirar ayer los restos de la barrera que protegió la ría de Baldaio durante la marea negra del Prestige . Aunque el muro dejó de obstaculizar la entrada del agua salada poco después de la catástrofe, los escombros utilizados permanecían amontonados en las inmediaciones del puente. El gobierno municipal ha decidido reutilizarlos en la misma zona. El concejal delegado de Urbanismo, Obras e Desenvolvemento Rural, Manuel Andrade Cristóbal, señaló que la retidada del material de Baldaio coincide con una serie de actuaciones de mejora que se están llevando a cabo en la zona costera del municipio carballés. Así, aludió a la inminente conclusión de las obras de instalación de la nueva pasarela peatonal de la explanada de Razo. El puente lleva ya varios días en el arenal, pero la colocación definitiva se ha demorado por la necesidad de preparar una base firme que evite que las riadas, tan frecuentes en el arenal durante el invierno, arrastren la pasarela a su paso. En la misma playa también se está procediendo, según indicó Andrade, a otras actuaciones menores. Para después del verano se prevé, además, el inicio de las obras de consolidación de taludes y recogida de aguas pluviales en Razo, financiadas con fondos de la Fundación Arao.