BERRO SECO | O |

19 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LA COSTA DA MORTE no puede estar perdiendo a su savia más fresca de forma constante. El asfalto se traga los cuerpos más fuertes. Las noches y, las más de las veces, las madrugadas nos dejan con la tragedia en los cementerios bañados en lágrimas. No puede ser que el modelo de diversión sea la velocidad y el alcohol. A las cinco de la madrugada los reflejos no responden. A la fuerza tiene que haber otra forma de disfrutar de la vida.