PASABA POR AQUÍ
21 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.VAYA POR delante que no me gusta el fútbol (sí los jugadores) y que no sé distinguir la Champions, de la Eurocopa o de la liga de la Costa da Morte. Para mí son todos iguales y he comprobado que, de hecho no hay grandes diferencias entre los partidos de Primera División y los de Regional Preferente (salvo en los sueldos de los jugadores, esos que me gustan). Digo que no hay diferencias porque (y no se me enfaden) todos tienen el mismo talento teatral. Como recién salidos del Actor's Studio un simple roce, una palmadita en la espalda o un tirón de la camiseta se convierte en el mayor ataque jamás visto. Tirados en el suelo parece que se van a morir, se retuercen como poseídos por un demonio superior y miran al árbitro pidiendo clemencia. Y el de negro, claro, pica. Y pita penaltis que no lo son, o faltas que actores vestidos de corto convierten en arte. Dicen que el fútbol «eche así».