Redondela

| EDUARDO EIROA|

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

18 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

FUE UNA desgracia la que trajo a Corme a un buen montón de gente del mar de Redondela. Venían a buscar los cuerpos de los suyos, pero las dos semanas que pasaron en la Costa da Morte les valieron también para establecer comparaciones. Y la verdad es que, como siempre, salimos mal parados. No es que critiquen lo que se hace aquí, es que les cuesta creer que se pueda trabajar como se trabaja. En Redondela, los mariscadores, todos, llevan su marisco a la lonja. Los controles se hacen ya desde el mar, y a nadie se le ocurre marcharse a casa con los percebes. Allí todo se vende en la misma lonja, así se consiguen mejores precios. Además, a nadie se le ocurre intentar colocar el pescado fuera de subasta. Dicen que la Costa da Morte se parece a aquello hace 30 años, y dicen que viven mucho mejor ahora que entonces. Seguro que es el momento de aprender de los demás.