En directo | El otro recorrido Pasos estrechos, giros pronunciados y firme en mal estado jalonan el trayecto alternativo para salvar el río Anllóns
28 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Diez kilómetros, cuatro más de los oficialmente reconocidos por la Consellería de Obras Públicas (o dos más si se descuenta el trazado antiguo), es la longitud total de un desvío, habilitado para sortear el río Anllóns entre Ponteceso y Cabana, en el que las curvas y el estado del firme provocan quejas casi unánimes. La cantera de López Cao, pocos metros después de dejar Ponteceso, que tiene una limitación de 40 kilómetros por hora, el paso por Beres (3 kilómetros más adelante), el puente de Leas (en el kilómetro 6 del recorrido), que no permite más que el paso de un vehículo, y otro pequeño viaducto (kilómetro 8), son algunos de los principales inconvenientes de esta carretera. A esto se suman las alrededor de 50 curvas que jalonan el trayecto, una de ellas de 180º y con un cruce que obliga a extremar la precaución (kilómetro 3,5), sin contar los pequeños giros que hay en muchas rectas y que obligan a los automovilistas a serpentear por la calzada. Además, los conductores que quieren continuar su camino por la AC 423 deben detenerse en varios cruces que retrasan aún más el recorrido. Trece minutos es el tiempo aproximado que puede llevar completar un trayecto en el que no faltan signos del intenso tráfico que soporta la carretera desde que se cerró el puente. Arcenes llenos de roderas de vehículos, grietas en los bordes del asfalto y señales de circulación dobladas por el impacto de los vehículos conviven con los bacheados y remiendos de última hora. La señalización tampoco se libra de las críticas de quienes reclaman indicadores más grandes que eviten que, a día de hoy, aún haya quien pretende cruzar el Anllóns por el puente de Ponteceso.