PASABA POR AQUÍ
15 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.NO DEJA de ser curioso que en toda la Costa da Morte la Xunta sólo haya procesado, en lo que va de año, ocho denuncias por no respetar las vedas o las tallas mínimas. Tampoco deja de sorprender que durante el mes de febrero, por poner un ejemplo, hayan decomisado la escalofriante cantidad de 200 gramos de pulpo. Por las cifras parece que el espítitu pirata que tanto caracteriza a buena parte del sector se ha convertido de la noche a la mañana en pillería infantil. Tanta inspección y tanta bondad. Me pregunto si se habrán acercado mucho a las trastiendas de las lonjas, donde se trapichea buena parte del pescado, o a los maleteros de los furtivos que limpian las rocas con más ahínco que los empleados de Tragsa. Supongo que por ahí no va la Xunta, que sigue mirando hacia otro lado a la hora de abordar la realidad de un sector que necesita con urgencia que alguien se moleste en regularlo.