El patrimonio

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

04 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

SI NADIE se preocupa en la Costa da Morte por el estado del urbanismo local, por cómo se hacen o se dejan de hacer los edificios, por hacer parques y jardines como tienen que ser hechos, por tener unos edificios públicos presentables, mucho menos se van a preocupar por esas pequeñas joyas de la arquitectura religiosa rural que poco a poco se vienen abajo en toda la comarca. Hasta puede que suene a broma en ayuntamientos y otros organismos, que a alguien le interese que la capilla de Santa Irene no se convierta en una ruina. Eso por poner un ejemplo extensible a otras iglesias y a un ciento de casas rectorales propiedad de la Iglesia. Por supuesto, no hay dinero. Y la Iglesia, si lo hace Patrimonio, mejor que mejor, al fin y al cabo cuando uno tiene tantas propiedades deja de preocuparse por las más pobres. Así que no nos extrañe si dentro de un tiempo se nos cae una capilla encima.