PASABA POR AQUÍ
29 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DICEN EN los pasillos de las distintas policías que no es normal lo que pasa en la Costa da Morte, que Vilagarcía en sus mejores tiempos no era más próspera en ingresos ilegales que determinados pueblos de nuestra geografía, que a algunos parados locales les da el subsidio para gastar coche de 180 caballos y pisos en A Coruña. Dicen que todo el mundo sabe que el mar trae algo más que pescado, y que los percebes, tan bien pagados, han dejado de ser rentables para muchos, incluso para los que se afanaban en multiplicar por diez su límite diario. Dicen que en el mar se encuentra cosas que dan más cuartos con menos trabajo, y que si se hiciera un análisis del patrimonio en algunas localidades, no quedaría títere con cabeza. Eso dicen por ahí, que tras el Prestige la costa se tiñó de blanco y que algunos le han cogido gusto a rentabilizar su tiempo de trabajo. Extraña manera de sacar la comarca de su depresión.