PASABA POR AQUÍ
24 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.OTRA VEZ hay que volver sobre el Plan Galicia, más ahora que estamos amenazados por otro plan, el de León, que nace, se supone, del éxito mediático del nuestro, y que seguro que es muy necesario, pero que nadie se despiste de lo que aquí falta. Hay que volver, digo, porque es hora de atajar los grandes males con grandes remedios, antes de que el Prestige se convierta en una entrada de la Enciclopedia Galega y nos quedemos como antes, a dos velas, o incluso a una. Los grandes males no son la incomunicación, son la nula inversión en la gente, en su futuro. Por ejemplo, en un mercado global, a ver quién encuentra en la comarca clases de idiomas para todo el mundo, o educación específica para acuicultura en el lugar más importante del planeta en la materia. O la tan repetida y sufrida por su falta educación hostelera, o la de explotación del mar. Por favor, que no se nos olviden de los remedios.