Una dálmata sorda alertó a los vecinos de la última planta

La Voz

CARBALLO

30 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?n la casa de Ana, la única hospitalizada, la voz de alarma la dio una dálmata sorda. «La perra se puso nerviosísima y me dí cuenta de que pasaba algo. Entonces abrí la puerta y vi que todo estaba negro», recuerda Alicia Juzgado, madre de Ana. «Ella estaba en la cama un poco enferma, pero la levanté inmediatamente. Le dije: 'Anusca, coge una toalla mojada y nos vamos con la perra'. Tratamos de bajar las escaleras, pero era muy difícil. Menos mal que llegaron los bomberos», relata Alicia Juzgado. Tras el siniestro, la perra de Alicia ya no parece dálmata. Las manchas de humo casi le camuflan sus manchas naturales, pero Alicia no deja de acariciarla. Cuando llega su hijo se emociona: «Neniño ¡Qué susto!, casi nos quedamos aquí». Es la otra cara de un suceso que, afortunadamente, al fin al sólo se quedó en sustiño . En buena parte gracias a la actuación de la perra.