LA ATALAYA | O |
06 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La educación universal es la batalla que hay que ganar para conseguir igualdad entre hombres y mujeres. En buena parte del mundo la mitad de la población no tiene derecho a recibir más conocimientos que los precisos para llevar una casa. En la Costa da Morte, las niñas tienen las mismas posibilidades de acceder a la educación que sus compañeros, pero muchas abandonan los institutos en cuanto termina la etapa obligatoria para la irse a trabajar a talleres donde serán explotadas laboralmente. No se dan cuenta estas adolescentes que su futuro depende únicamente de ellas mismas y que cuanto mayor sea su formación menos posibilidades tendrán de mantener empleos precarios. La fuerza de las mujeres está en ellas mismas, en lo que estén dispuestas a trabajar para construirse un porvenir. Aquí, gracias a Dios, es así.