Veinte mil personas emigraron en una década

La Voz

CARBALLO

24 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?ás de veinte mil personas salieron de Bergantiños, Soneira y Fisterra, además de Cerceda, a lo largo de toda la década de los noventa. La búsqueda de mejores rentas está detrás de todo éxodo. Sin embargo, en el mismo periodo la comarca ganó más de 800 personas gracias a la inmigración. ¿Cómo se explica eso? La respuesta es evidente: salieron de la Costa da Morte trabajadores con capacidad productiva a largo plazo, de baja y mediana edad, tanto a otras comunidades (se ve sobre todo en la segunda mitad de la década) como al extranjero (al revés). Y los que llegaron fueron emigrantes retornados, sobre todo, pero también operarios de otras comunidades autónomas, como se aprecia en las tablas que ofrece el Instituto Galego de Estatística por lugares/destinos de procedencia y edades. En esta década, sólamente dos concellos no tuvieron ningún año con saldo migratorio negativo: Carballo y A Laracha siempre recibieron más de lo que exportaron. En el lado opuesto está Dumbría: de este municipio salieron, todos estos años, más vecinos de los que llegaron. Los datos del saldo del año 1991, los últimos disponibles, permiten observar que la sangría poblacional sigue sin parar, aunque con las excepciones de las localidades que ofrecen más posibilidades de trabajar. De nuevo Cerceda es el ejemplo: hace doce años, la mitad de la población estaba emigrada. Ahora, no llega a la sexta parte. En 1993, en Ginebra trabajaban 1.380 cercedenses, y hoy lo hacen algo más de 400. En el resto de municipios, Canarias es la nueva Suiza.