A su llegada a Cabana, Alberto Núñez fue recibido en la alcaldía, donde además de José Muiño le esperaba el delegado provincial de la Consellería de Sanidade, Manuel Barral, que no se pierde ningún acto en el municipio del que también fue máximo representante. El conselleiro de Política Territorial dejó una larga dedicatoria en el libro de honra antes de reunirse con el resto de la comitiva -prácticamente ya sólo quedaban representantes del PP, con los que fue a comer a continuación, y de la corporación cabanesa- en el salón de sesiones. El ingeniero Manuel Morato abrió el turno de intervenciones con una exposición del proyecto iniciado ayer, mediante el cual se convertirá una vía de entre 5,5 y 6 metros de ancho en una nueva carretera con dos carriles de 3,5 metros cada uno y sendos arcenes de 1,5. En un tramo de dos kilómetros tendrá además un carril para vehículos lentos, y en las zonas urbanas de Baio y As Grelas, así como en el entorno del castro de Borneiro, se construirán aceras y aparcamientos, en el último caso por indicación de la Consellería de Cultura, explicó el técnico. Nervios José Muiño calificó la vía As Grelas-Baio como una obra «fundamental para o desenvolvemento de Cabana», entre otros motivos porque es el acceso al castro de Borneiro y al dolmen de Dombate, «iconos da cultura na Costa da Morte». El alcalde se confesó nervioso y aseguró que llevaba varios días sin dormir pensando en este «día grande para Cabana», a lo que Núñez Feijoo respondería: «Non se preocupe por pasar dous días sen durmir. Cada vez que veño á Costa da Morte durmo mal durante moitos meses porque sei que o que temos que facer é moi difícil». No fue el único comentario del estilo. La colocación de la primera piedra se llevó a cabo entre bromas, algunas alusivas a las monedas que el alcalde, el conselleiro y el delegado provincial depositaron junto a los periódicos del día, y otras relativas al empeño que todos pusieron con la pala. «Mire, Ponciano -refiriéndose al constructor-, canto traballo lle quitamos de enriba», bromeó Núñez.