Un beneficio para todo el pueblo

JOSÉ FERNANDO CARRILLO UGARTE

CARBALLO

DESPUÉS DE tantos años luchando para que la lonja de Fisterra sea administrada por los legítimos representantes del sector, no puedo menos que alegrarme de que por fin los responsables del Ayuntamiento, basándose en su mayoría absoluta y asumiendo responsablemente la necesidad de que este servicio sea prestado por los interesados en la comercialización de la pesca, se proceda a la extinción de la prestación de este servicio para que le sea adjudicado a la cofradía de pescadores. Es la única manera de que la pesca descargada en el puerto de Fisterra se subaste en esta lonja, esto se haga por asentadores, se alcancen los mejores precios para que el pescado y el marisco que pase por ella y se elimine la venta por fuera de la misma, lo cual redundará en beneficio de todos y justificará las inversiones en infraestructuras que pueda realizar el Ente Público Portos de Galicia en Fisterra. El que la Cofradía de Pescadores de Fisterra asumiera el control de la lonja fue uno de los puntos del programa político que el CDS formuló en 1987 y, cuando se ostentó la alcaldía, por el que suscribe, en 1991, se inició el proceso para hacer realidad esta propuesta, pero quedó truncado por el incendio intencionado de la oficina administrativa de la lonja y todo el proceso posterior de investigación, informatización y reconstrucción aproximada de la contabilidad, así como la recuperación de varios millones que se podrían haber dado por desaparecidos con el incendio, a lo que había que sumar una oposición totalmente destructiva. Posteriormente, en la legislatura siguiente, se llevó a pleno este tema para que este servicio lo asumiera la cofradía, pero en el 96 la propuesta fue retirada del pleno del 13 de agosto a petición del PP; el 26 de septiembre del mismo año fue rechazada por la abstención de un edil del PSOE que luego se transformaría en tránsfuga; en el pleno del 25 de marzo del 97, como moción del CDS, no fue estudiada, y, finalmente, se aprobó iniciar el expediente y la formación de una comisión para la extinción del servicio, en el pleno del 29 de enero del 98. Sin embargo, de este expediente y de esta comisión no se volvió a saber en más de año y medio, y así terminó el mandato. Luego vinieron los cuatro años en los que nada cambió y se miró hacia otro lado. Por ello, me alegro de que en el PP de Fisterra haya primado la cordura y se asuma una línea política defendida por el que suscribe y marcada por la Unión Europea en pro del libre mercado, que la comercialización sea realizada por los representantes del sector y que todo este proceso de gestión beneficie a todos los implicados del sector pesquero y, en definitiva, a todo el pueblo de Fisterra.