PASABA POR AQUÍ
09 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.LO BUENO de las visitas es que ven cosas que para los de aquí ya son normales y les pasan desapercibidas frente a las pupilas. Ven, por ejemplo, que al lado de Cee hay una fábrica que parece una estampa de la Revolución Industrial decorando el cielo con volutas negras. Ven que por las carreteras es normal encontrar animales muertos. Ven también que los pueblos están construidos sin ninguna lógica, con las casas puestas en cualquier sitio, que los arquitectos que hicieron el 60% de los planos de los edificios deberían estar en la cárcel. Ven que se bebe demasiado, que la vida, más o menos asilvestrada de la Costa da Morte, corre por cauces distintos a los de la civilización. Y está bien que de vez en cuando nos recuerden todo lo que queda por hacer en un lugar que sigue siendo un rincón remoto de Galicia en el que el progreso y la vida, digamos europea, siguen siendo dos mitos.