Reportaje | Retratos del mar La agrupación de mariscadoras venden el berberecho a un precio que pasa de los tres euros y retiran casi una tonelada diaria
08 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Hubo que luchar mucho desde que comenzaron a mariscar en la desembocadura del Anllóns para que el marisco que de allí salía se hiciera rentable. Cuenta Julia Haz, presidenta de la agrupación de mariscadoras, que cuando se metieron por primera vez en el agua, hace trece o catorce años, les pagaban el berberecho a cien pesetas el kilo. Ayer se vendió a 3,3 euros, un precio que da para vivir: «Este é o primeiro ano que da cartos», cuenta Julia Haz. De todos modos la situación es completamente distinta del paisaje de hace una década. Ayer bajaron a la arena 38 mariscadoras, las que quedan de un grupo que llegó a tener 600 mujeres procurándose un salario en la desembocadura del río. Dice Julia que los talleres textiles se llevaron a la mayoría. Pero las que quedan siguen dando guerra. El único comprador que acude al Anllóns, la empresa Mariscos Cordal, se llevó ayer 900 kilos. Es la misma compañía que acude cada día que las mujeres trabajan. Las mariscadoras están contentas con ella. Cuando se acabe el berberecho grande, calculan que en febrero, dejarán crecer la cría hasta el verano, entonces comenzarán a recoger también almeja japónica. Antes lo intentaron con los cultivos de ostra, pero la experiencia fracasó. Con todo, no se quejan de lo que hay: 25 kilos por persona a 3,3 euros por kilo da una bonita suma cada día que ayuda bastante a salir adelante. Lo malo es no poder salir todos los días. Cuando el buen tiempo y la marea lo permiten, las mariscadoras del Anllóns salen a trabajar en un negocio en el que se demuestra que, cuidándolo, puede ser rentable.