PASABA POR AQUÍ
13 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA PASADA Navidad los reyes trajeron carbones. Para decirlo exactamente, lo que trajeron fueron ayudas para paliar los efectos electorales y económicos de la sobredosis de carbón que asolaba las playas. Entonces algunos temían que, empantanados en el chapapote, Papá Noel se quedase escaso. Al final el hombre llegó a tiempo y hubo pasta para casi todos. Así que el carbón de diciembre acabó convertido en oro para muchos, nada de incienso y mirra, oro. Esta Navidad viene como todas. No habrá reparto de jamones en las cofradías y si viene mal tiempo y no se sale al mar, los reyes vendrán escasos. Los carbones de este año no serán canjeables por pagarés del Prestige . Alguno hay que rosma por las esquinas lamentando tal desdicha. Es lo que tiene lo de los ingresos fijos cuando se pierden. El regalo de este año es el trabajo. Así, a lo mejor los reyes cambian los camellos por vacas flacas.