Milagros de nuestra señora

| EDUARDO EIROA |

CARBALLO

PASABA POR AQUÍ

11 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EL MILAGRO sucedió antes de que comenzasen las fiestas de A Barca, pero lo mismo se agradece. Más vale adelantarse que pecar de impuntual por exceso. De eso mismo peca la Administración en la Costa da Morte, pero ayer, sin duda inspirados por Nuestra Señora, se produjo la excepción y al menos han hecho una declaración de intenciones. Habemus via. O carretera. O sea, que Baio y Zas estarán comunicados por medio de asfalto con Santiago. Al fin se han dado cuenta de que aquí no hay teletransportadores para llegar a las ciudades. Otra cosa es ahora fijar una fecha para ver cumplidos nuestros sueños de llegar sin sudar a la capital de Galicia. Para entonces a los mejor sí tenemos los teletransportadores esos y la carretera ya no hace falta. Pero tampoco es para ponerse sarcástico, que aquí no somos ingleses de los que no perdonan una, sino sólo gallegos acostumbrados a tragar. Comulguemos otra vez.