PUNTADAS SEN FÍO
06 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.LOS ÚNICOS percebes que han decidido no ir todavía a la pota son los de Fisterra. Alérgicos al laurel y al fuego se han hecho fuertes en el mundo de la contaminación y se aferran con más fuerza de la habitual a las ricas rocas de la Lobeira. Además de ser el animal con el pene más largo del mundo en relación a su cuerpo -cosas de la escasa movilidad, que obliga a esos excesos para perpetuar la especie-, le pone redaños a su situación. Ni la Xunta de los hilillos ha podido con él. Cuatro almejas y seis berberechos con domicilio entre Fisterra y Lira se han unido a la lucha. Los bivalvos aseguran que también andan sucios, que el chapapote les llegó al alma y que no están en condiciones de prestar servicio culinario. Es la misma excusa que dan los percebes: que no dan a basto con tanto filtrar fuel. Sin embargo yo los he visto y parecían bien duchados. A lo mejor intentan escurrir el bulto.