Dos formas de magia

La Voz

CARBALLO

JAVIER ANTELO

El pulso de la Costa da Morte El mago Pablo estuvo en los micrófonos de Radio Voz Bergantiños poco antes de dar paso al fútbol en la tertulia del programa La Voz del Deporte

03 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Radio Voz Bergantiños volvió a ser escenario de una jornada en la que voces de lo más diversa tuvieron su espacio de expresión. Primero fue el Mago Pablo quien compartió unos minutos con Helena Martínez para explicarle los pormenores de su profesión -excepto los trucos, claro está-. El ilusionista destacó el nivel de los magos que hay en España y comentó cómo fueron sus inicios y cómo ha alcanzado el éxito que disfruta en la actualidad y que lo ha llevado a ofrecer más de un centenar de actuaciones en una sola temporada. Y hablando de temporadas y de magia, al leer estas palabras es posible que mucha gente piense en la liga de fútbol que acaba de comenzar y que ha traído de nuevo a la emisora a un grupo de contertulios para comentar la actualidad del deporte rey prestando especial atención al fútbol más modesto. Jorge Campos recibió en el estudio de Radio Voz al secretario del Bergantiños, Luis Cendán, al entrenador José Antonio Moreira, al técnico del Betanzos, Juan José Vila, y al responsable de las categorías inferiores del Laracha, que se encargaron de repasar la actualidad del momento. Los que tampoco faltaron a su cita, en este caso anual, fueron los empresarios de la zona de O Allo, en Baio, que volvieron a reunirse con motivo del día de san Ramón para disfrutar de una jornada de convivencia alejados de los quehaceres diarios. Manuel Mourelle, Manuel Espasandín, Gelucho Romar, Benigno Facal, Perfecto Vidal, Óscar Lema, Manuel Mantiñán, Ricardo Romar, Alejandro Fuentes, Manuel Miranda, Pepe Gabín, Emilio Busto, Manuel Lema, Francisco Lema, Alfonso Martínez, Gonzalo Díaz, Manuel Espasandín, júnior, y el párroco Fidel Fernández Bello se dieron cita en la carballeira do Allo para participar en esta comida que se celebra desde hace ya más de un lustro y compartir una sobremesa de charlas y partidas de cartas acompañadas con la queimada de rigor.