PASABA POR AQUÍ
11 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.NO ES nada nuevo que los antiguos (de los de la Antigüedad de toda la vida), como carecían de alarmas, edictos o medios de protección oficial para sus recintos más valiosos o sagrados, estrenaban supersticiones o -qué mala idea- inquietantes maldiciones, para protegerlos. Pasa, pasa, que ya verás lo que te espera. Y claro, con ésas, a ver quién era el guapo que penetraba en la cámara. La cosa salió bien durante unos siglos. Los templos egipcios, los mayas, los incas, los soldados chinos de Terracota....Aguantaban el tipo. Pero, ¿qué son unos siglos en el largo viaje del mundo? Así que los exploradores españoles, primero, y los ingleses, después, guapos como pocos, se dijeron hala, p'adentro , y sacaron algo. En la Costa da Morte, con tanta mámoa, dolmen, castro y petrogliflo que se destruye, ¿no habría que rescatar y documentar las antiguas maldiciones? Pero sólo las que funcionen, ¿eh?