El director general de Limeisa, Miguel Ángel Arias, solicitó a los vecinos tiempo hasta el 30 de septiembre para acometer todas las medidas posibles. Posteriormente les emplazo a otra reunión para valorar lo que se ha conseguido. Se comprometió a entregar hoy mismo un documento firmado con las acciones que se han realizado y las que están en proyecto. Los habitantes de A Lousa celebraron una asamblea a la salida de la reunión y decidieron adoptar una postura común a la hora de la negociación. Asumieron que la unión de todos es la principal prioridad en estos momentos. Hoy mismo estudiarán detenidamente el documento que les aporte la empresa. Dudan de que se solucionen su situación, «a xente leva moitos anos cos problemas enriba e é normal que se sinta reacia ás promesas», apuntó la edil nacionalista Emilia Candal. Otro de los caballos de batalla será la negociación de indemnizaciones por los daños sufridos en las cosechas del lugar y los desperfectos producidos en los hogares a causa de la suciedad. Los representantes de la empresa indicaron que las indemnizaciones habrá que estudiarlas caso a caso. Los vecinos defienden que aunque cada caso es diferente a la hora de evaluar los daños, también existe un problema comunal que debe negociarse de forma colectiva.