Siempre tendrán razón

LUIS LAMELA

CARBALLO

GALICIA OSCURA, FINISTERRE VIVO | O |

02 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

DURANTE TODA la campaña electoral, la zona cero , la más afectada por el desastre del Prestige , estuvo en la atención de toda España. La Costa da Morte fue un foco en donde todo el mundo esperaba una respuesta política dura, severa y ejemplar como algo natural e inevitable y como reacción de sus habitantes a lo que una mayoría de españoles consideró una pésima gestión del accidente marítimo. Sin embargo, la reacción política en las costas más dañadas por el chapapote fue absolutamente contraria a lo que todos esperaban, lo que ha resultado sorprendente para mucha gente. En A Coruña, por ejemplo, son muchos los que interrogan sobre lo ocurrido extrañados por los resultados y por no haber sabido aprovechar la ocasión para exigir y presionar a los poderes públicos, por medio de la emisión del voto, el impulso necesario y definitivo para intentar mejorar el futuro de la zona y de sus hijos. Bien es cierto que los populares pusieron todo su empeño para salvar la imagen del desastre del Prestige ante España, ejerciendo presiones importantes en muchos frentes, vendiendo hasta la saciedad el Plan Galicia -sin las autovías Carballo-Fisterra y Cee-Santiago-, enarbolando en los últimos días de la campaña electoral la planta de Pescanova en Touriñán -lo que en puridad no es un logro estrictamente del Plan Galicia, ya que este tipo de instalaciones no se deciden así tan coyuntural y alegremente-, y acudiendo en varias ocasiones con sus pesos pesados a una zona que consideraban emblemática para los resultados del 25-M. Mucha gente ahora se pregunta si las prestaciones a los marineros y a otros sectores económicos de la zona, así como el empleo generado en la recogida del chapapote, en este caso temporal, han servido quizás -dicen- para comprar voluntades, sin que los beneficiarios hubiesen reflexionado lo suficiente para entender que nadie les ha regalado nada. Las prestaciones percibidas son un derecho y no un reparto discrecional de los poderes públicos en tanto en cuanto se prohíba pescar en los mares de la zona. Zona deprimida No existe duda de que la Costa da Morte es una zona deprimida dentro de Galicia, e históricamente ha perdido y sigue perdiendo habitantes migrando una parte de su juventud hacia tierras más dinámicas y ricas, en donde un empleo digno no es tan raro encontrarlo como en ella. Ha sido y sigue siendo una tierra de experiencias emigrantes y de amargos desarraigos, y tuvo el 25-M en su mano la oportunidad de la primera y más llamativa bofetada a quienes todos consideraban culpables del daño sufrido. Pero nada ha sido así. A falta de estudios sociológicos que pudiesen aclarar las razones inducidas, el voto emitido en la zona, y esto lo digo desde la perspectiva de una ciudad como A Coruña que disfruta de mejor nivel de vida, de mayores niveles de renta, de mejores infraestructuras viarias, servicios sociales, educativos y culturales para todos los ciudadanos, y que vota progresista, por los muchos comentarios que hemos escuchado durante estos días hace que surja la tentación de tomarlo como un ejemplo de cómo el poder se cobra por medio del voto los bien vendidos favores presuntamente concedidos, tejiendo una telaraña de intereses de la que es muy difícil escaparse. ¿Será así? No lo creo, los votantes y su presunta madurez política, voten lo que voten, siempre tendrán razón. Y alguna culpa del resultado también será de los políticos que quedan en la oposición. Dirección: Gran Vía, 84-1º. Correo-e: redac.carballo@lavoz.es