El partido que lidera Acacio Rodríguez Fernández reunió en su acto central de Carballo a cerca de doscientas personas, que pudieron expresar sus inquietudes
23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?cacio Rodríguez Fernández cambió las camisetas de colores por el traje por primera vez en la campaña. Fue para su acto central en Carballo, una tertulia abierta que reunió el jueves a cerca de doscientas personas en el cine Rega. No se subió al escenario, en el que destacaban, frente a un fondo blanco, cuatro grandes telas con los cuatro colores del partido y una fotografía del candidato a la alcaldía. Frente a las butacas, en un tono inusualmente pausado, el líder del Partido dos Veciños (PDV) reiteró sus ya conocidos argumentos: las discrepancias que motivaron su expulsión del PSOE, las críticas a la actuación del PP y el BNG en este mandato, la oferta de moción de censura, el Plan General... todo tipo de cuestiones de orden municipal. Y también tuvo palabras de elogio para los integrantes de su lista, «a mellor». Pero, tras la exposición inicial, llegó lo mejor. El candidato se despojó de la chaqueta y la corbata y, micrófono en mano, comenzó a pasear por el pasillo central invitando a los asistentes a participar. Y participaron. Al principio tímidamente, pero poco a poco con un tono más alto y más crítico. La falta de servicios higiénicos públicos, sobre todo en la plaza del Concello; la limpieza de las calles, el peaje de la A-55, la recuperación de las fiestas tradicionales, la oferta de hostelería, la inseguridad ciudadana, el urbanismo y el paro son las cuestiones que más preocupan -al menos eso es lo que se desprende de las intervenciones- a los vecinos. La tertulia, con intervenciones de uno y otro lados, se prolongó hasta cerca de la medianoche.