La Guardia Civil de Boiro detuvo a seis barbanzanos por tráfico de drogas

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

CARBALLO

SIMÓN BALVÍS

Durante la Operación Amarillo, los agentes se incautaron de 50.000 dosis de hachís La red desarticulada actuaba, además de en la comarca, en Madrid, Murcia y Asturias

23 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Con nueve detenciones y 50.000 dosis de hachís incautadas, la Guardia Civil de Boiro daba por cerrada la Operación Amarillo en la tarde del jueves. Seis de los arrestados son de Barbanza, uno es de Santiago y, los otros dos, de Murcia. Las investigaciones que permitieron desmantelar esta red, considerada por el instituto armado como una de las mayores del área barbanzana, comenzaron hace unos tres meses, aunque las detenciones se llevaron a cabo entre las diez de la noche del miércoles y las tres y media de la tarde del día siguiente. Éstas se simultanearon con numerosos registros domiciliarios, que fueron coordinados por la titular del juzgado número dos de Ribeira. Durante el tiempo que se mantuvo el operativo, en el que participaron unas veinte de personas, se incautaron, además de la droga, elementos para el pesaje y confección de las dosis, teléfonos móviles, joyas y un arma. Los agentes de la Guardia Civil boirense también aprehendieron dos turismos, supuestamente utilizados en actividades ilícitas. Los responsables de la investigación manifestaron ayer que esta red actuaba, además de en el área barbanzana, en localidades tan distantes como Murcia, Asturias y Madrid, y otros puntos de la comunidad gallega, como Santiago y A Coruña. Aunque los agentes responsables de la investigación y la titular del juzgado número dos de Santa Uxía, de la que el instituto armado ha destacado su brillante actuación durante el dispositivo, dan prácticamente por cerrada la Operación Amarillo, no se descarta que en fechas próximas se practiquen nuevas detenciones o se lleven a cabo más incautaciones de sustancias estupefacientes. Los detenidos, cuyas edades oscilan entre los 33 y los 56 años, se encontraban a última hora de la jornada de ayer distribuidos entre el calabozo del cuartel de la Guardia Civil de Boiro y el de la Policía Local de Ribeira. A los nueve se les imputa un delito contra la salud pública y está previsto que durante la mañana de hoy pasen a disposición de las autoridades judiciales de Santa Uxía.