Este especialista abre hoy, en el hospital Virxe da Xunqueira de Cee, un ciclo de conferencias durante dos jornadas, sobre hemodiálisis y la calidad de vida de los pacientes
08 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Con una charla sobre riesgo cardiovascular e hipertensión arterial en hemodiálisis, Rafael Romero Burgos será el encargado, a las cinco de la tarde, de iniciar en Cee la primera reunión nefrológica que organiza el hospital Virxe da Xunqueira y que finalizará mañana. Romero Burgos trabaja en la unidad de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, un centro en el que cada año ingresan entre 60 y 70 pacientes para someterse a hemodiálisis. - ¿Qué incidencia tiene en la actualidad la insuficiencia renal? -En el área en la que yo trabajo puede decirse que oscila entre 100 y 150 pacientes por cada millón de habitantes. - ¿Cuáles son las causas que se esconden detrás de los fallos renales que desembocan en la diálisis? -Hay dos causas fundamentales de la insuficiencia renal: una es la diabetes y la otra la hipertensión. En ambos casos, controlar el estrés y la dieta ayuda a prevenir. Los pacientes con diabetes deben hacer ejercicio y controlar la comida. El caso de la hipertensión es distinto: es una enfermedad típica de la civilización. El estrés y el exceso de sal está detrás de la mayoría de los casos de hipertensión, y hay que tener en cuenta que aproximadamente uno de cada cien hipertensos acaba en insuficiencia renal. - ¿Cuáles son los tipos de síntomas que hay que tener en cuenta para detectar la hipertensión? -El problema es que no presenta síntomas. Aproximadamente un 25% de la población la padece, pero menos de la mitad de dichas personas lo sabe. El único modo de controlar la hipertensión es midiendo regularmente la tensión arterial y tomando la medicación adecuada cuando ésta se detecta. -¿Qué calidad de vida puede esperar hoy un paciente sometido a hemodiálisis? -Existen varios tipos de diálisis, que en ningún caso pueden sustituir la función de un riñón normal. Lo habitual es realizarla cuatro horas tres veces a la semana, pero la esperanza de vida aumenta cuando se hace con más frecuencia. En Francia, por ejemplo, existe un sistema muy efectivo en el que se realiza durante la noche, ocho horas tres veces a la semana. - ¿Qué problemas cardiovasculares pueden tener los pacientes sometidos a diálisis? -En general son gente mayor que ya tenía problemas de antes. Tienen alteraciones bioquímicas que afectan a los vasos y al corazón. Los que consiguen un trasplante mejoran sensiblemente su calidad de vida, aunque siempre quedan riesgos.