GALICIA OSCURA, FINISTERRE VIVO | O |
31 mar 2003 . Actualizado a las 07:00 h.SE ESTÁN viviendo momentos muy difíciles en el mundo y no podemos abstraernos, aunque queramos, de reflexionar sobre lo que está sucediendo. Ni de lo que hemos pasado recientemente ni de las consecuencias de la guerra que está ensangrentando al pueblo iraquí. Quizás, cuando las televisiones carecían de los medios actuales, y las imágenes enlatadas tenían fecha atrasada, no lo sentíamos tan cerca ni lo vivíamos tan dentro. Sin embargo, ahora presenciamos en tiempo real como la sangre de los heridos brota de los desgarros producidos por la metralla en cuerpos de civiles inocentes, creando enorme dolor físico, y también la quietud e inexpresión de los muertos creando sobrecogedor dolor y angustia en el alma. Todo nos espanta, todo nos asusta, todo nos duele. Todo nos subleva, de ésta y de todas las guerras. Dicen las encuestas que el 91% de los españoles estamos en contra de la guerra de Irak. Esto quiere decir que pudieran existir entre uno y dos millones de individuos en nuestro país con apasionado ardor guerrero, que aplauden a escondidas sin crítica alguna y a pies juntillas, la beligerancia bélica del presidente Aznar. Partidarios del apoyo político a los promotores de una guerra puramente de conquista, disfrazando el apoyo logístico al ejército atacante como misión humanitaria. ¿Humanitaria para quién? Para los agresores. Y esto solamente puede bautizarse como subversión de la verdad y considerarse una clara inversión y prostitución de las leyes que nos hemos dado. O, en último caso, con indudable olor a fraude de ley. Dardos envenenados Y estos defensores de la guerra, en sus ataques desesperados contra la opinión mayoritaria, no dudan en lanzar dardos envenenados contra la gran masa que protesta. ¿Quién diría que los que estamos en contra de esta guerra y contra la barbarie asesina y el terrorismo del poder, íbamos a recibir acusaciones, que llevan sospechosas muescas en una parábola del desconcierto, de estar a favor de las dictaduras por no ser partidarios de atacar Irak? ¡Qué país desmemoriado! No hace tantos años en España también existió una cruenta y larga dictadura y quien la apoyó y sustentó durante cuatro décadas fueron los antecesores de quienes ahora acusan. ¿Nadie de ellos lo recuerda? España, España... Durante los últimos días, han aparecido en este mismo diario algunas fotografías de actos de proclamación de candidaturas a ayuntamientos de la Costa da Morte, convocados por el partido en el Gobierno de Galicia y del Estado, todas ellas muy concurridas según la prensa y apoyando como una piña, aunque sea indirectamente, la política guerrera de sus dirigentes nacionales, en una posición activa a favor de la agresión al pueblo iraquí. Esa fue desde la distancia nuestra lectura. Sin embargo, y con un sólo ejemplo me alegro de haberme equivocado.En el pleno celebrado en Cee el viernes pasado se aprobó por unanimidad una moción contra la guerra. Entendemos que es un buen inicio para las demás corporaciones y grupos políticos que integran los entes locales de nuestra zona. Y si anteriormente el ejemplo de la corporación ceense en el caso del Prestige , lo hemos criticado, ahora también es un deber resaltar especialmente la postura de los grupos presididos por Antonio Domínguez y Ramón Vigo al sumarse, junto al PSOE, a la propuesta del BNG. Ante situaciones como esta, reconocer una buena actitud política es para nosotros un honor. ¡Qué cunda el ejemplo!